COLECCIONISMO DE MONEDAS

El coleccionismo de monedas va de la mano con la numismática, ciencia encargada del estudio de la historia de las monedas del mundo, lo que va mucho más allá del simple hecho de coleccionar piezas monetarias. Para los que les interesa el coleccionismo de monedas, esta es una manera muy divertida de conocer la historia de un país y del mundo, porque la acuñación de monedas son el resultado de acontecimientos de gran impacto social, lo cual, es lo que proporciona el valor a este tipo de elementos que han servido a lo largo de la historia para que la gente haga las transacciones necesarias en el comercio.

Es fundamental dentro del coleccionismo de monedas, determinar con precisión en donde se pueden localizar piezas que valga la pena coleccionar, lo que puede ayudar al coleccionista a ahorrar tiempo y dinero, aspectos que pueden ayudar a que consolide su colección sin muchos inconvenientes pero con bastante pasión, actividad que para algunos pudiera no tener sentido y ser aburrido, pero que en realidad sirve de mucho para quienes deseen aprender sobre política, geografía e historia y quizás, conseguir algo de dinero.

¿Cómo coleccionar monedas?

Para empezar a coleccionar monedas, hay que tomar en cuenta una serie de consideraciones antes de incursionar en esta afición, ya que cada coleccionista debe realizar su compilación de acuerdo a parámetros como el tipo de colección acorde a sus intereses y el presupuesto del que se disponga, aparte de la forma en que el practicante adquirirá o comprará las monedas que desee coleccionar, la manera en que valorará, verificará y constatará lo auténtica que puede ser la pieza y como es que manipulará cada una de las monedas que coleccionará para su debido resguardo y conservación.

Por otro lado, se debe considerar el enfoque que se le dará a la colección. Esto obedece al tema o preferencia en que el interesado se avocará, ya sea coleccionar monedas de uno o varios países en particular o acumular piezas de una época histórica determinada o algún motivo cultural, deportivo, político, entre otros. También, hay monedas que son fabricadas exclusivamente para colección, dado que estas son conmemorativas y están las monedas que para su propietario tienen un valor enorme y sentimental.

También, hay que tener en cuenta la manera en que se hará la adquisición de monedas, para lo que de antemano hay que conocer sobre esto, indagando en libros o páginas webs que aludan a esta afición y así saber lo que se está comprando.

Posteriormente, las formas en que se puede comprar estas piezas para efectos de colección son varias, ya sea aprovechando el viaje de alguna persona de confianza a otro país, acudiendo a mercadillos de antigüedades donde oferten piezas numismáticas, adquirir monedas de colección en subastas públicas, acudir a asociaciones de aficionados a la numismática, quienes brindan a sus socios la posibilidad de comprar estas piezas a precios accesibles, dirigirse a tiendas especializadas independientemente que sean establecimientos físicos o de Internet, intercambiar monedas con otros coleccionistas o ir a Consulados y Embajadas.

¿Qué monedas buscan los coleccionistas?

Todo depende del interés de quien practique el coleccionismo de monedas, ya que como se dijo anteriormente, la colección puede estar basada en un enfoque en particular, por hechos históricos, épocas, países, continentes, regiones, entre otros. Sin embargo, hay dos tipos de monedas particulares que los aficionados a la numismática tratan de localizar. Las monedas Bullion son muy buscadas por los coleccionistas, ya que son acuñadas en metales preciosos y su valor no es propiamente el que indica a nivel nominal, sino del metal con el que fue fabricada, por lo que si este fluctúa y tiene alguna variación positiva, entonces la inversión en estas piezas son atractivas.

De hecho, muchas personas invierten en metales preciosos con forma de moneda por la fiabilidad que estas tienen y por eso, los gobiernos acuñan estas monedas porque saben que existen personas interesadas en adquirirlas debido al valor que a largo plazo puedan ostentar.

Las monedas conmemorativas son otra alternativa que buscan los coleccionistas, debido a que son acuñadas en plata u oro por motivo de un evento cultural, deportivo o político. Sus diseños son de gran atractivo y belleza, con motivos alusivos al evento con el que se vinculan y realmente son piezas coleccionables muy llamativas y no circulan como una moneda común con valor fiduciario o de curso legal.

Estas monedas conmemorativas se lanzan en tiradas o cantidades limitadas, presentadas al público en cápsulas o envoltorios de plástico y empaquetadas en cajas de cartulina o madera. Entre las razones por las que un coleccionista busca una moneda conmemorativa, están que se puede tener como un recuerdo o souvenir del lugar que visitó o del evento al que acudió.

También, por sus diseños y motivos llamativos pueden ser un adorno de gran belleza y sirve como un regalo muy original ya sea para particulares o de forma corporativa. Son piezas raras, valiosas bellas e interesantes, por lo que es acertado coleccionar monedas conmemorativas. Se pueden emplear como una forma de inversión, porque tienen un gran valor con el paso del tiempo y por eso, son un medio de ahorro viable.

Numismática y monedas españolas

Es interesante conocer sobre la relación de la numismática y monedas españolas, ya que hasta el 2002 (cuando en España el Euro se convirtió en la moneda de curso legal), la peseta circuló durante 134 años y todavía muchas personas las guardan, a tal punto que de acuerdo al Banco de España, poco más de 270.000 millones de pesetas aún no han sido cambiadas a euros, lo que obedece a que los dueños de estas piezas monetarias previeren preservar sus pesetas porque a largo plazo podrían valer más.

Es bueno saber que en el Banco de España solo se canjean las pesetas producidas luego de 1939, y que las piezas del período de la guerra civil, son analizadas por expertos en la materia para determinar el valor que tienen. Mientras que las monedas son analizadas siempre, porque las que hayan tenido alguna alteración no las reciben. Sin embargo, las monedas de 5 pesetas de 1949 es de las más codiciadas, ya que son parte de los que coloquialmente llamaban “duros”, que se acuñaron hasta finales de 1952 y que en la actualidad se pueden vender por 20000 euros, según que tan bien conservada se encuentre.

Otras piezas como las pesetas E-87, que en 1987 se acuñaron por la III Exposición Nacional de Numismática; son muy codiciadas, así como las 50 pesetas de 1984 y las 100 pesetas de 1983. Pero una pieza muy rara que tiene un gran valor, es el Centén Segoviano, que también se conoce como los 100 escudo de oro, del que a escala global hay 7 ejemplares y uno de los más antiguos se vendió por casi 950.000 euros. Y en otra ocasión, se vendió por más de 600.000 euros, una pieza de la Onza Española de oro, que igualmente se denomina los 8 escudos.

Numismática y monedas extranjeras

En cuanto a la numismática y monedas extranjeras, las más codiciadas fueron acuñadas en Estados Unidos, como es el caso de la Draped Bust del año 1859, que vale casi 10 millones de euros, así como la Double Eagle que para los amantes de la numismática, vale cerca de 8 millones de euros y la Liberty Nickel, que fue acuñada por la Fábrica de Monedas de Estados Unidos y de la que solamente quedan 5 piezas en la actualidad, por lo que es valorada en casi 6 millones de euros.