¿Cómo determinar el valor y la autenticidad de las monedas?

Es importante determinar el valor y la autenticidad de las monedas, porque es algo que permitirá saber si las piezas de tu colección numismática, independientemente de su antigüedad, pueden ostentar un valor superior al que exhiben de manera facial. Para ello se deben seguir una serie de pasos que ayudarán al coleccionista a tener la certeza del valor y la autenticidad de las monedas o piezas a almacenar en un momento dado.

Los catálogos son una buena fuente de información

Lo primero que el coleccionista numismático debe hacer es revisar los catálogos, en los que encontrará la información necesaria sobre las monedas que sean de su interés, pudiendo verificar en sus páginas la nación donde se acuñó la pieza y el momento histórico o contexto de su fabricación, para lo que ayudará la leyenda correspondiente o la efigie que presenta.

Además, hay que indagar en estos catálogos acerca de la casa de emisión que fabricó la moneda, aspecto que puede conocerse si la pieza tiene un anagrama o marca, siglas o una fecha y posteriormente, efectuar una comparación de la pieza que se está estudiando en cuanto a su valor facial, tamaño, peso y metal empleado para su acuñación con la que se observe en el catálogo.

¿Cómo hacer la valoración de una moneda?

Cualquier coleccionista debe tener los conocimientos necesarios con los que pueda concretar la valoración de una moneda, capacidad que podrá desarrollar mientras se mantenga en la constante búsqueda de información en catálogos de información numismática, así como consultando a expertos en la materia.

Para realizar la valoración de una moneda se deben tomar en cuenta una serie de aspectos que te ayudarán a determinar lo que vale realmente una pieza de colección numismática.

En primer lugar, hay que tener a mano una lupa con por lo menos 20 aumentos, para verificar si la moneda a valorar tiene algún daño en su superficie. También, necesitarás una báscula de precisión para pesar la pieza y corroborar que tiene el peso que indique el catálogo en el que se encuentra registrada.

Esto te ayudará a constatar que la pieza es auténtica y así se puede evitarla adquisición de una falsificación. Otro elemento a considerar para valorar a una moneda es su rareza. Con la información del catálogo se puede saber la cantidad de piezas fabricadas que entraron en circulación. Pero mientras más escaza o inusual sea la moneda, su valor será mayor. Si un coleccionista cuenta con al menos una pieza de alguna moneda cuya emisión fue limitada, entonces puede tener en sus manos a un tesoro de gran valor. En la actualidad se conocen cinco grados de rareza y estos son: Extremadamente rara (RRR), muy rara (RR), rara (R), escasa (E) y corriente (C).

como saber el valor de una colección de monedas

Otras particularidades que inciden en la rareza de una pieza, serían si muestra un fallo en su acuñación o si se trata de una variante nada común, aspectos por los que es acertado solicitar una recomendación a un experto en numismática o indagar en un catálogo como se mencionó anteriormente.

La procedencia puede incidir en el valor de una moneda, especialmente si la pieza tiene más de mil años de antigüedad, pero en este caso es imperativo saber la historia de esta pieza, desde el momento y lugar en que se acuñó, hasta los propietarios que la han conservado en su poder.

El peso y la pureza del material con el que acuñaron la pieza, ayudará a establecer el valor de la moneda. Por ende, hay que determinar el material de su fabricación, ya sea plata, platino, oro, níquel o alguna aleación, así como el peso y la pureza del metal, siendo pertinente el uso de la báscula de precisión para saber lo que pesa y detectar oportunamente una falsificación, ya que siempre existe una diferencia entre lo que pesa una moneda falsa y otra que sea genuina, sobre todo cuando son fabricadas con aleaciones.

Se tiene que evaluar la certificación de la moneda

Otra cosa a evaluar es la certificación de la moneda, ya que si está encapsulada y autenticada por la NGC (Numismatic Guaranty Corporation), o por la PCGS (Professional Coin Grading Service), su valor es mayor dado que son instituciones de alta confiabilidad que efectivamente certifican que se ha certificado de manera oficial a una moneda, lo que incrementa la confianza en cualquier posible comprador, aparte que en el caso que la pieza se ofrezca en una subasta, las pujas de los interesados serán más altas.

El embalaje es una fuente de valor para una moneda de colección. Si la pieza se encuentra en su embalaje original, su valor se incrementará y si el caso es que las monedas son de oro o plata, el embalaje debe estar completo y nuevo, por lo que el valor de la pieza será mayor que el de cualquier ejemplar suelto.

Y por último, no podemos dejar de lado al mercado, partiendo de la premisa que el precio es determinado por la oferta y la demanda, algo de lo que no escapa una pieza de colección numismática. Por ende, si la moneda es muy buscada por los coleccionistas numismáticos, puede ser sumamente valiosa debido al alto interés del público, caso contrario, su valor bajará así sea muy inusual y sus condiciones sean excelentes.

Hay que asegurarse de no coleccionar una moneda falsa

La moneda falsa, es aquella que se fabricó para evaluar al Estado, propiciando su circulación junto con las piezas que si son auténticas. Estas monedas falsificadas, que se hacen con un afán delictivo para sacar provecho económico en el mundo numismático, haciéndolas pasar como monedas que son auténticas, cuando que realmente no es así. Las falsificaciones no cuentan con ningún tipo de valor, por lo que de nada sirve coleccionarlas. Incluso, hay catálogos que incluyen información sobre piezas falsas.

Otra alternativa para este propósito, es comparar una pieza con otra que si sea auténtica, para determinar los detalles que diferencien a una moneda falsa de otra que si sea genuina, teniendo como ejemplos al sonido del metal, el peso, el grosor que tenga el cospel, algún anagrama o sigla cambiado, al igual que cualquier alteración muy imperceptible en el grabado de las figuras que se observen en su reverso y anverso.

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